miércoles, 5 de junio de 2013

"Uso de las tics en la enseñanza de las ciencias"


 La enseñanza integrada de la ciencia con la tecnología aunque es tema que los últimos años ha cobrado gran importancia ha sido defendida desde hace muchos años atrás (por ejemplo, fue propugnada por la Division of Science, Technical and Environmental Education de la UNESCO) y a partir de la segunda mitad del siglo XX, ésta relación se ha intensificando mucho mas, pero si bien es cierto que la técnica ha existido sin ciencia, ésta siempre ha incluido elementos tecnológicos que podrían incorporarse a la educación científica ayudando a cambiar la visión de ciencia que se enseña tradicionalmente y que, generalmente, ignora o distorsiona el papel de la tecnología en el desarrollo científico y sus relaciones con la ciencia y la sociedad. La educación tecnológica es un aspecto que hace parte de la vida cotidiana, tanto en el medio urbano como en el rural, el entorno del hogar y el espacio de trabajo que está repleta de productos e instrumentos tecnológicos -además de numerosas tecnologías organizativas y simbólicas-, cuyo uso no suele resultar demasiado complicado porque no precisa conocer los principios científicos, ni tan siquiera los tecnológicos, que los sostienen. Pero como parte de la vida debe ser una herramienta a la que todas las personas tengan acceso y sepan hacer uso de ella.
Por eso la importancia de incluir la dimensión tecnológica en el contexto escolar, para que los estudiantes tengan la capacidad de discernir sobre la utilización de la tecnología, y las posibles ventajas y desventajas que trae. Pero además existen otras razones, como por ejemplo didácticas (favorecer un aprendizaje más significativo, facilitar la conexión con la vida cotidiana, contextualizar la ciencia con las relaciones CTS, interesar a los estudiantes, etc.), epistemológicas (mejorar la comprensión de la naturaleza de la ciencia y la tecnociencía contemporáneas) y, por supuesto, sociales (capacitar a los ciudadanos para su participación democrática en la sociedad civil a la hora de tomar decisiones con fundamento sobre cuestiones tecnocientíficas de interés social) (Maiztegui et al., 2002); razones que son aplicables a una educación científica destinada a todas las personas, vayan a ser o no profesionales de la ciencia o la ingeniería en el futuro.
La enseñanza de las ciencias siempre ha sido un proceso complejo por la gran cantidad de términos y conceptos que se manejan en dicha área, por eso en los últimos años se ha tratado de implementar dentro de dicho proceso la utilización de la tecnología como herramienta de apoyo para la enseñanza. Al hablar de integrar las TICs (tecnologías de la información y la comunicación) en el proceso de enseñanza no se habla simplemente de la utilización de tecnología en la educación científica (por ejemplo, últimamente se está prestando más atención en la enseñanza de las ciencias al empleo de ordenadores y sus amplias posibilidades de uso en red, como Internet), lo cual es un aspecto interesante pero muy limitado del tema que se plantea, porque introducir la educación tecnológica en la enseñanza de las ciencias no es lo mismo que usar tecnología en la educación científica y va mucho más allá de esta opción (Acevedo et al, 2003). Incluir las tics es convertirlas en una herramienta de enseñanza para el profesor y un medio de aprendizaje para el estudiante.
Se identifican cinco elementos de mejora de la enseñanza integrando las TICs, que son muy validos para las ciencias: visualizar algo que no se ve a simple vista, interaccionar promoviendo esta interacción alumnado-profesorado o alumno-alumnos, reflexionar apoyando un aprendizaje significativo, autentificar el asombro del alumnado a escenarios reales y por último, practicar promoviendo la cantidad y la calidad de la práctica de los estudiantes (Marco-Stiefel, 2006).
Las TICs pueden ayudar, en particular, de dos maneras en el proceso de enseñanza y aprendizaje: en aplicaciones prácticas y en aplicaciones constructivas. Las aplicaciones prácticas suponen el uso del ordenador para mostrar, a los estudiantes, algún fenómeno o proceso, y para liberarles de ciertas actividades tediosas, siempre y cuando se haya aprendido el significado. Respecto a las aplicaciones constructivas el ordenador puede permitir que los estudiantes exploren, si se les proporciona herramientas y una buena guía para el estudio (Gras-Martí y Cano, 2005). Si queremos aprovechar las TICs debemos combinar cuatro factores:
a. los objetivos de aprendizaje que tengamos.
b. Los problemas de la investigación didáctica nuestra que tienen los estudiantes.
c. Las orientaciones constructivas o no.
d. Los puntos fuertes de los ordenadores y de Internet.
Pero este proceso de inclusión de las TICs no ha sido sencillo, principalmente por la falta de preparación del profesorado en el manejo de estas y la escasez de materiales curriculares e instrumentos de aplicación y evaluación adecuados para llevar a cabo esto. Existen numerosas críticas a la preparación inadecuada en TICs de los futuros profesionales que se forman en las universidades, en particular los profesores y de cómo van a integrar las TICs en las prácticas docentes futuras si ellos mismos no las han experimentado como alumnos. La manera más eficaz de conseguir estos objetivos es incorporar de forma natural estrategias que integran elementos de
TICs y habilidades informáticas básicas en asignaturas concretas del plan de estudio (no en asignaturas específicas de TICs) y en las actuaciones diarias dentro y fuera del aula. Sin embargo, hay que huir del uso de las TICs en la enseñanza de manera indiscriminada o con poco fundamento didáctico (Gras-Martí y Cano, 2005) y acercar cada vez a el profesorado al significado de las nociones de ciencia y tecnología, incluyendo la presencia de lo social en la naturaleza y la práctica de ambas, ya que se tratan de construcciones humanas.
Es necesario entonces plantear la necesidad de reformular las prácticas docentes en la educación científica a partir de la utilización de las nuevas tecnologías, partiendo de la ruptura con las visiones deformadas para alcanzar, cabe suponer, una visión más adecuada de la ciencia (Acevedo
y Vázquez, 2004) y un inclusión adecuada y gradual de la dimensión tecnológica al proceso de
enseñanza-aprendizaje.
Para realizar dicho cambio en las prácticas docentes y por ende en el proceso de enseñanza y aprendizaje a través de las TICs, es necesario conocer las concepciones que tienen los maestros sobre las tics y de cómo las llevan al aula, analizar el papel que juegan otros autores como la institución educativa y el estudiante en el proceso de inclusión de las tic en el contexto escolar.

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